La ventilación en hospitales es fundamental para garantizar la salud y seguridad de pacientes y personal que trabaja en ellos. Sin embargo, diversos problemas en su diseño, mantenimiento y operación pueden comprometer la calidad del aire y aumentar el riesgo de infecciones nosocomiales. Mantener una Calidad del Aire interior en Hospitales implica controlar muchas fuentes de contaminación, ya que el aire interior depende de una gran variedad de factores, tales como:
– CO2 altos niveles de ocupación generan altos niveles de CO2
– PM Partes por millón de contaminantes: generados por los mismos sistemas HVAC, equipo de hospitales y la misma construcción
– CO deshechos del hospital, sistemas complementarios
– VOCs presentes en equipo de limpieza, de curación, gases médicos y materiales
– Microbios: trasladados por el aire, entre pacientes, médicos y el mismo ambiente
Y es aquí, donde inicia el gran reto de la ventilación: generar cambios o renovaciones para eliminar el aire viciado, moverlo a través de ductos o habitaciones y expulsarlo, de tal manera que no haya riesgo de contaminación entre el aire de salida y entrada y a la vez, sean las renovaciones adecuadas sin generar gastos adicionales en el enfriamiento o calefacción de la instalación. Todo ello, tratando cada habitación, consultorio o espacio limpio, de acuerdo a especificación.
Es cada vez más común, y representan un gran problema de salud pública, encontrar hospitales en donde, a través del aire se da una transmisión de patógenos como E. coli, Staphylococcus aureus y Pseudomonas aeruginosa, especialmente en áreas con ventilación deficiente.
El diseño de sistemas de ventilación hospitalaria debe considerar las necesidades específicas de cada área, como salas de operaciones y unidades de aislamiento. Además, es esencial un mantenimiento rutinario para garantizar su funcionamiento óptimo. La falta de atención en estos aspectos puede llevar a fallas en los sistemas y comprometer la seguridad
La ventilación hospitalaria es un componente crítico en la prevención de infecciones y la garantía de un ambiente seguro. Es esencial que los ingenieros y profesionales de la salud colaboren en el diseño, implementación y mantenimiento de sistemas de ventilación eficaces, adaptados a las necesidades específicas de cada área hospitalaria. Además, se debe considerar el impacto de estos sistemas en la propagación de patógenos para minimizar riesgos y proteger la salud de todos.
Resumiendo, aquí detallamos los principales errores en los sistemas de ventilación:
– Mal diseño, al generar contaminación cruzada entre ductos, habitaciones o flujos de aire.
– Error en la consideración de presurización de ciertos recintos dentro del hospital, que genera un flujo de aire inverso al diseño.
– No generar Renovaciones de Aire para evitar contaminación exterior o pérdidas de eficiencia en el aire acondicionado. (Recirculación excesiva).
– Mal mantenimiento en los filtros de acceso, lo que genera, mayor pérdida de presión, menor caudal de suministro y contaminación en el paso del aire.
– Colocar Ventilación no Certificada que genera menos prestaciones en los equipos.
– Mal diseño de accesos peatonales, que generan puertas abiertas y pérdida de eficiencia en el sistema
Verónica Villanueva – Directora General México Productos Especiales – INFINAIR
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